De quién se está hablando en València
Antonio Ovejero, el pintor que viste de gala la memoria de nuestras abuelas
Valenciano de 1999 y formado en la UPV, Antonio Ovejero pinta señoras, estampados y porcelanas para hablar de la memoria familiar. El Premio Cervezas Alhambra de Abierto València 2025 y una residencia en la Casa de Velázquez acompañan una trayectoria que lleva el mundo de nuestras abuelas a la pintura contemporánea.

Vista de Si todo fuera de terciopelo en CLC Arte (2025). Imagen del portfolio de Antonio Ovejero.
Una abuela modista, una madre escritora y un padre y un hermano pintores. La historia de Antonio Ovejero empieza en una casa donde crear era parte de la vida diaria. La formación artística llegó después: terminó el grado en Bellas Artes en 2022 y el Máster en Producción Artística de la Universitat Politècnica de València en 2023.
De ese entorno familiar sale también buena parte de su imaginario. Las experiencias de su madre y de su abuela le acercan a la posguerra, a la vida rural y a las mujeres que se trasladaron a los barrios de las ciudades. Trabaja con fotografías de archivo familiar, imágenes encontradas y objetos domésticos. En sus cuadros, esa memoria toma la forma de una conversación a la puerta de casa, un vestido de flores o una mano cargada de anillos.
Antonio Ovejero, València, 1999. Artista formado en Bellas Artes y Producción Artística en la UPV.
Portfolio de Antonio Ovejero
Del luto al estampado
Sus primeras series permiten seguir ese recorrido. Mujeres sin color, expuesta en Orriols en 2022, aborda el luto. Señoras y Retales, del luto al estampado, ambas de 2023, desarrollan la transición hacia el color y el adorno en la vida de aquella generación. La ropa y los papeles pintados cuentan una transformación social desde detalles reconocibles.
El estampado es una de sus firmas. También lo son los bolsos, las joyas, los peinados y las uñas pintadas. Su figuración se apoya en el color intenso, el detalle y una estética kitsch que concede protagonismo al gusto doméstico. El engalanamiento de esas mujeres tiene peso propio: sus vestidos y sus accesorios hablan de cómo querían presentarse al mundo.

El dragón de Fu (2025), óleo sobre tabla. Obra de Antonio Ovejero. Imagen de su portfolio.
Las cosas que guardan una casa
En Si todo fuera de terciopelo, presentada en CLC Arte en 2025, la atención se desplaza hacia las porcelanas y otros objetos decorativos. Hay una experiencia concreta detrás: el incendio de la casa familiar y la pérdida de piezas que habían alimentado su trabajo. Ovejero explicó a Las Provincias que quiso reconstruir ese imaginario. Los objetos crecen en el cuadro, rodeados de telas y gestos que les dan una presencia casi escénica.
Esa exposición recibió por votación popular el Premio Cervezas Alhambra de Abierto València 2025. Antes, en 2022, había ganado el Premio Arte Emergente Interactivo El Corte Inglés & Infinity Art con A la fresca, una escena de mujeres conversando a la puerta de una casa. En 2023 obtuvo la beca de producción artística PAMPAM24, vinculada a la Fundación Hortensia Herrero y al Máster en Producción Artística. Premios y becas distintos que permiten seguir el crecimiento de un pintor joven con un tema propio.
Su recorrido incluye Art Madrid, la feria Marte y exposiciones en València, Madrid y Cuenca. Para el curso 2026-2027, la Casa de Velázquez lo acoge como artista becado por el Ayuntamiento de València. Allí desarrolla ¿Dónde irá el brillo de tus cosas?, una investigación que reúne porcelanas, joyas y textiles del entorno familiar y de mercadillos madrileños. La pregunta sigue en los objetos: cómo conservan la historia de quienes los eligieron y los tuvieron cerca.