CIUTAT PRÒPIA   /   VALÈNCIA   /   8 DE NOVIEMBRE

Uno de los arquitectos más exóticos (e ignorados) de València por fin tiene su película

Facundo Martínez, el constructor de Mislata que sembró la ciudad de edificios con nombre propio —Domus, Greco, San Remo, Las Vegas, Oslo, Kioto—, llega al cine: Facundo Martínez, de Mislata a Kioto, de Mar Navarro Herraiz, se proyecta el domingo 8 de noviembre en los Cines Babel.

Facundo Martínez, de Mislata a Kioto: documental de Mar Navarro Herraiz sobre el constructor valenciano de los edificios con nombre propio (73 min, 2026).

Cines Babel (Carrer de Vicent Sancho Tello, 10. 46021 València).

Domingo 8 de noviembre de 2026, a las 20:00h. Segunda sesión: lunes 9 de noviembre, 18:00h, en ABC Park.

Entradas ya a la venta en cinesbabel.com. Proyección dentro de la programación de la Mostra de València.

Detalle de la fachada geométrica de un edificio de Facundo Martínez. Fuente: Atypical Valencia (Instagram).

Detalle de la fachada de uno de sus edificios. Fuente: Atypical Valencia (Instagram).

Fotograma de una persona trabajando en una maqueta del documental. Fuente: Atypical Valencia (Instagram).

Un fotograma del documental. Fuente: Atypical Valencia (Instagram).

Quien vive en un Facundo lo dice así, sin número de portal ni nombre de calle. Domus, Greco, San Remo, Las Vegas, Oslo, Kioto… son edificios repartidos por València que muchos reconocen sin saber de dónde les viene el nombre. El domingo 8 de noviembre, los Cines Babel ponen cara al hombre que los levantó: Facundo Martínez, de Mislata a Kioto, el documental con el que Mar Navarro Herraiz rescata al constructor más singular de la ciudad.

1. Quién fue Facundo Martínez

Aunque la historia de la arquitectura apenas lo nombra, Facundo Martínez cambió la cara de la València de los años sesenta y setenta. No era arquitecto, sino constructor: un hombre de Mislata que levantó alrededor de una veintena de edificios residenciales en la ciudad —y alguno más en Gandia— en plena fiebre desarrollista. Mientras alrededor se apilaban bloques iguales, él miraba las revistas extranjeras y llevaba a sus portales el diseño que veía en ellas: celosías geométricas, mosaicos, zaguanes decorados, luminarias y piezas hechas a medida, en colaboración con arquitectos, diseñadores, decoradores y artesanos. En el número 30 de la calle Maldonado llegó a escribir el nombre de Le Corbusier en letras de forja; también son suyos el 37 de la calle Alta y el edificio Lafarge, en la calle Marvà. Su propia vida sumaba sus contradicciones: compatibilizó su homosexualidad con una profunda fe católica.

2. Qué se va a poder ver en los Babel

La película dura 73 minutos, está hablada en castellano y valenciano (con subtítulos en castellano) y recorre la obra y la figura del constructor: esos edificios con nombre de ciudad, de santo o de palabra imposible que hoy son orgullo de sus vecinos —el propio Facundo tiene hasta club de fans—. Dirige Mar Navarro Herraiz, que firma el guion junto a Pau Martínez González, con producción de Inquieta Films. El pase de los Babel es el domingo 8 de noviembre a las 20:00h, dentro de la programación de la Mostra de València, y hay una segunda oportunidad el lunes 9 a las 18:00h en ABC Park. Las entradas ya están a la venta en la web del cine.

3. Por qué interesa

Porque pone orden a algo que muchos vecinos intuyen desde hace años: que esos portales distintos, con sus puntos rojos, sus celosías y sus mosaicos, no eran casualidad, sino la obsesión de una sola persona. Y porque repara una injusticia de manual: la arquitectura residencial valenciana del siglo XX tiene un capítulo con nombre propio que casi nunca aparece en los libros. Después de verla, caminar por la ciudad cambia un poco: los portales dejan de ser portales y empiezan a ser pistas.

TE GUSTARÁ SI TE GUSTA…

  • fijarte en los zaguanes, las celosías y los mosaicos de los portales valencianos: esta película pone nombre a algunos de los mejores.
  • las historias de personajes de la ciudad que la arquitectura oficial dejó fuera y que València recupera con cariño.
  • el documental de proximidad: 73 minutos para entender por qué «vivir en un Facundo» es un orgullo.